19 de noviembre de 2009

ANALISIS PSICOSOCIAL DE "EL PLACARD"

 ¿Simularías ser otro para recuperar tu trabajo?


Esta es la mentira que Pignon (el personaje principal), persuadido por su nuevo vecino Belone, hará circular en su trabajo al enterarse que va a ser despedido;simula ser homosexual. A partir de esta revelación, Pignon, un hombre pesimista, inseguro e ignorado por su ex esposa y su propio hijo, pasa a ser el centro de atención en la compañía. La escena del comienzo es muy significativa para retratar la situación en la cual se encuentra, ya que es el único empleado desplazado de la fotografía grupal. Cuando los rumores de su orientación sexual comienzan a circular, la historia transitará sobre los cambios de actitud por parte de sus compañeros y su propia familia hacia él. Solapado bajo un tono de comedia se disparan cuestiones emocionales turbadoras a través de conflictos que suceden en la vida del personaje, quién ampliará sus horizontes y comenzará, gradualmente, a redescubrirse para mejorar su manera de vivir.

Cuestión de géneros

En el inconsciente colectivo de los individuos de una determinada cultura se perpetúan una serie de arquetipos que condicionan una manera de ver y vivir en el mundo. Los arquetipos de género han estado presentes en la cultura occidental determinando “el rol” que les corresponden al hombre y a la mujer. Estos se pueden considerar los ancestros de los estereotipos de hoy, los cuales nos han sido revelados con la mitología. Modelos que concilian hechos históricos con fantasías y realidades con deseos, asociados a creencias religiosas, valores éticos, mandatos morales, sobre lo que se debe pensar, sentir y hacer. Como parte de nuestra herencia cultural internalizamos estos patrones, los arraigamos; y sabemos, que en la cultura occidental, la visión femenina estuvo a la sombra y predominaron los modelos masculinos, por lo que nos situamos ante una perspectiva sociocultural influenciada por conceptos patriarcales. 

Entonces ¿cuáles son las repercusiones de este modelo patriarcal, y en consecuencia, el de la producción capitalista en el Imaginario Social?. Si reconocemos que las características de género son una construcción social, podemos entender estas como una categoría dinámica, por lo tanto modificable. La familia, la escuela, los medios de comunicación y la sociedad son responsables de las formas del como "deber" pensar, sentir y actuar. La masculinidad posee un elemento clave que es el ejercicio del poder; aplicado en un sentido amplio, poder también significa controlar sentimientos, emociones y necesidades afectivas, por lo que en la mayoría de los casos cuantos más exigentes son los atributos del “macho”,  a veces es más difícil  identificarse como tal. El personaje secundario de la película, Felix, compañero de trabajo de Pignon catalogado de homofóbico y racista, esta continuamente degradando verbalmente a los homosexuales y se esfuerza de sobre manera en demostrar su virilidad, como, por ejemplo el modo autoritario en que trata a su mujer cuando llega a casa, esta debe servirle el whisky y no hacerle preguntas; o siendo capitán del equipo de rugby para mostrar su rudeza, pero reprimiendo, tras esta fachada, su verdadera sexualidad, sin dejar emerger su verdadera identidad. Pero una situación desestabilizante, estar cerca de Pignon "por compromiso", hará que surja su verdadero yo y se confiese “saliendo del closet”.

Repercusiones del desempleo en una sociedad patriarcal y un sistema capitalista. 

Otra función atribuida al hombre que constituye respetabilidad en la sociedad es el trabajo remunerado, el cual permite obtener reconocimiento social y otorga seguridad y autonomía. Por eso mismo la pérdida del empleo genera tensiones no solamente económicas, sino también afectivas y de identidad. El empleo remunerado ha pasado tener un papel tan significativo que la pérdida del mismo se traduce en una disminución de masculinidad. Esto se refleja en la película con los sentimientos de frustración que Pignon siente ante la amenaza de perder su trabajo, lo cual lo sumerge en un profundo estado de depresión, incluso llevándolo a intentar suicidarse. Depresión asentada por una situación de ambivalencia frente a un objeto total, en este caso la familia y el trabajo, y que será la génesis del sentimiento de culpa.

Pignon teme la pérdida, real o fantaseada de dicho objeto; como no puede sustentar a su familia se paraliza, la tristeza, el dolor moral, la soledad y el desamparo derivan del abandono y la pérdida del objeto. En una primera instancia, la película, nos muestra la despersonalización de Pignon, no puede mantener vínculos estables, ni amistosos, ni laborales, ni con su propia familia. Este lleva una vida totalmente frustrante, carente de deseos, de intereses, de pasión. Sus únicos motivos de existencia están ligados a seguir “supuestamente” enamorado de su ex esposa y a establecer un modo de relacionarse con su hijo, con quien moralmente tiene el compromiso de mantenerlos económicamente y cumplir ese rol socialmente establecido. Pignon, en esta instancia, esta fijado a una adaptación pasiva de la realidad, consecuencia multifactorial que abarca factores psicológicos, sociales, institucionales e históricos. Esta alienado, es una pieza más del engranaje social constituido por un sistema político y económico indiferente a las necesidades básicas y existenciales de las personas.

Hoy los números gobiernan al mundo y Pignon, en su empresa, es un número más, no importa su trayectoria (recordemos que trabajó en esta durante veinte años) o si está atravesando alguna crisis personal. Será a partir de que una persona se comprometa con su situación (su vecino), que Pignon comenzará gradualmente a modificar su modo de relacionarse en el mundo, y a descubrir y conocer su esencia y sus propios deseos. Evidenciandose así que la solidaridad, lo opuesto al modelo individualista social imperante, es la mejor y más eficaz de las armas.

María Paula Ríos

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