19 de noviembre de 2009

"EL CAMINO", DE ISHTAR YASIN GUTIERREZ

“Las fronteras son hechas para los pobres, los ricos pueden volar”

“El Camino” es el primer largometraje de Ishtar Yasin Gutierrez. Este aborda el tópico de la migración por necesidad exclusivamente económica y todos los inconvenientes, como el desarraigo, las malas condiciones de vida, la separación entre seres queridos o el abuso infantil, que este fenómeno puede traer aparejado según las causas y condiciones en que transcurra. Este film es una road movie que divaga en la incertidumbre, porque nos situa ante el universo tal cual lo percibe Saslaya, una niña de doce años, quien decide junto a su hermanito menor Dario abandonar Nicaragua, en donde viven con su abuelo en la extrema pobreza, para ir en busca de su mamá quién años atrás emigró a Costa Rica en busca de trabajo, de una oportunidad que le brinde otro modo de vida mas digno. La cuestión es escaparse de ese lugar y de los abusos sexuales que padece la niña por parte de su abuelo. La esperanza está en otro lado, allí donde está su madre. Saslaya y Darío conocerán varias personas y lugares, se la arreglaran para comer; y también jugaran.


En este trayecto en el cual están acompañados por otras familias quienes también  escapan merodeará todo el tiempo un señor extranjero, rodeado de lujos y de jóvenes y bellas chicas. El mismo Sr, regenteador y pedófilo, que dará un bellísimo espectáculo de marionetas en la plaza y de quién terminará siendo víctima Saslaya, como tantas otras niñas , cuando se pierda de su hermanito. Rodajes en exteriores con cámara en mano, tomas largas, personajes sin rumbo definido…, una estética que nos remonta a la de la nouvelle vague por su carácter sensible enlazado con un registro documental mas terrenal y realista; lo cual nos hace reflexionar en como se expone una triste verdad detrás de esta historia ficcionada. El clima del film es tan ambivalente, oscila entre lo oscuro, confuso y angustiante, pero a su vez esta teñido de una pureza, de una ingenuidad, ludicidad y ternura propia de un niño. Recurso muy logrado por la directora ya que nos genera mas conmoción involucrándonos emocionalmente con la historia. Y a pesar de la sensación de incertidumbre y de los sucesos que parecen ocasionarse por arte del azar, todo termina girando sobre los mismos ejes, el abuso, el desarraigo, la soledad y la vulnerabilidad a la que se encuentran expuestos los protagonistas. Es una historia rizomática, circular, donde Saslaya parece no tener otra salida que en la de devenir nuevamente victima del abuso sexual.


Es gratificante ver una película que mas allá de sus expectativas formales, las cual efectúa sobradamente, cumpla una funcionalidad como la de sugerir o mostrar la situación de riesgo en la que se encuentra la población mas vulnerable, la de los niños. Ishtar Yasin Gutierrez desnuda, sin demagogias ni aleccionamientos, una realidad incómoda que muchos prefieren no ver.


María Paula Ríos

3 comentarios:

  1. Buena pelicula que refleja la cruda realidad de la pobreza, el maltrato y abuso infantil, desesperanzadora y cruda, pero que nos deja mas concientes de la realidad de miles de niños desamparados.

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  2. Me gustó, Buena pelicula... pero quería que termine de otra forma :(

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