19 de mayo de 2010

EL IMAGINARIO MUNDO DEL DR. PARNASSUS, de Terry Gilliam

Terry Gilliam es un director diferente dentro del cine norteamericano, ya que ha logrado elaborar un universo muy personal, estéticamente hablando. No es un realizador de medias tintas, hay quienes lo aman y se sumen en su mundo visualmente "neo barroco" y hay quienes directamente no coinciden para nada con su imaginario.

Mas allá de lo que digan sus detractores no se puede negar que hay ciertos rasgos de autoría en sus obras. Es decir cuando alguien va a ver una película de Gilliam (Brazil, Tideland) ya sabe con lo que se va encontrar. Personalmente me podría situar dentro de los seguidores del director, pero debo confesar que con El imaginario mundo del Dr. Parnassus mis expectativas se encontraron un tanto defraudadas.

El Dr. Parnassus es un monje experimentado que, por haber practicado técnicas de meditación, posee el don de poder leer la mente y a través de una puerta-espejo, en otra dimensión, materializar lo que imaginan las personas. Pero largo tiempo atrás, tentado por el mismísimo diablo, vende su alma a cambio de ser inmortal. Todo este asunto tiene un precio muy elevado, ya que a cambio de este acuerdo debe entregar a su hija ni bien cumpla los dieciséis años, y falta muy poco para que esto suceda. Parnassus, para subsistir, atravesando décadas monta una especie de show de feria circense donde justamente el mayor atractivo es atravesar el espejo hacia esa otra dimensión.

La historia es sumamente atractiva y sugestiva pero es fallido el modo en que se aborda narrativamente. Visualmente es impecable ya que encontraremos imágenes de ensueño, oníricas, fragmentadas y caóticas que plantean un enigma. Y es aquí donde se produce el desfasaje, lo visual no es funcional o congruente con lo que se cuenta, ya que se hace de forma lineal y racional, y además por momentos decae tornándose reiterativa y algo grotesca.

Recordemos también que aquí se produce la última aparición del fallecido actor Heath Ledger, quién interpretará, al personaje ya de culto, el guasón en Batman, el caballero de la noche. En los títulos finales podremos ver en modo de homenaje una dedicación al jovencísimo Ledger. Por lo pronto, si van en busca de algo lisérgico y sensorialmente estimulante esta es una de las opciones mas adecuadas.

Nota producida para el portal Ay Love, por María Paula Ríos

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