23 de junio de 2010

KICK ASS, de Matthew Vaughn

Dave Lizewski es un adolescente fanático del comic que embargado por este fervor, además de transitar una etapa de cambios psicológicos y hormonales, y con el peso de la muerte de su madre a cuestas, decide convertirse en superhéroe. Se pone su traje verde, un tanto ridículo, su máscara y sale a recorrer las calles en busca de justicia. Pero justamente en una de las primeras escenas, cuando es atacado por dos ladrones y lo hieren de muerte, nos daremos cuenta que esta desprovisto de todo tipo de cualidades extraordinarias. Conciente de sus limitaciones, pero adquiriendo una "falsa fama" vía youtube, debido a que un par de curiosos graban con el celular como defiende a un hombre de una golpiza, Kick Ass se cruzará con Hit girl y su padre Big Daddy (Nicolás Cage). Dos nuevos superhéroes que salvaran al mismo de la muerte en manos de unos narcotraficantes. Hit girl y su padre si cumplen con todas las características del superhéroe clásico, protegen su identidad y tienen logística y entrenamiento de avanzada. Influenciada por su padre Hit Girl ha dedicado su corta vida a prepararse para vengar la muerte de su madre en manos del archivillano de la película, quién es el que suministra toda la droga en New York. Entre malvaviscos y chocolate caliente, la niña y su papá tienen una relación cotidiana sumamente afectiva, Hit Girl aprende a manejar el arsenal de armas que tiene en su casa y a la hora de matar a sus enemigos no dudará ni un instante.

Kick Ass explora varios entramados como la influencia de la tecnología hoy en día en pos y alcance de la comunicación, los vínculos en las relaciones familiares, el control sobre el otro como ejercicio abusivo de poder, la noción de fácil acceso a las armas instaurado en Estados Unidos y la preocupante naturalización de la violencia, todo esto solapado, inteligentemente, bajo la forma de comic. Recalco la forma en que se tratan estos tópicos, porque la película es muy violenta, por momentos hasta gore, y a pesar que el género se presta a la fantasía, el impacto en lo físico se transfiere de modo muy real y visceral, por esto mismo es prohibida para menores de dieciséis años. Si bien el asunto puede generar controversias desde lo ideológico, paradójicamente la crudeza trasmitida hace tomar conciencia de la materialidad de la muerte.

Una película muy pop en su estética, con reminiscencias a las de Tarantino en cuanto a las escenas de acción. Con buen ritmo, entretenida, aunque con algunos desfasajes de guión, y en la que sobresale la actuación de la pequeña actriz Chloe Moretz quién con su carisma se adueña del film. 


Nota elaborada para el portal Ay Love, por María Paula Ríos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

DANOS TU OPINION