7 de septiembre de 2010

"AMOR A DISTANCIA", de Nanette Burstein

Después de un recorrido con documentales Nanette Burstein se atreve a la ficción, y acertadamente lo hace de la mano de Drew Barrymore, actriz de comedias por naturaleza y Justin Long. La historia en un comienzo se sitúa en la cosmopolita New York, donde Erin esta de paso realizando una pasantía en un diario de allí y Garret trabaja en una exitosa discográfica la cual lo obliga a contratar grupos netamente comerciales. Una noche de copas, en un concurrido bar Erin y Garret se cruzaran, se miraran y se atraerán comenzando así una particular relación. La química es instantánea, parecieran que se conocen de toda la vida, tienen muchas cosas en común, además de una gran afinidad sexual. Hasta aquí todo parece perfecto pero el problema se encuentra en que a Erin le faltan pocos días para terminar su pasantía y parece no haber cupo para ella en el diario. Conscientes de sus limitaciones ambos deciden pasarla lo mejor posible hasta la despedida. Pero cuando llega el momento de la separación la relación esta mas fortalecida que nunca, angustia y un fuerte abrazo de por medio decidirán mantener su amor a distancia.

Desde hace rato que los norteamericanos tienen el karma de la gran crisis financiera y lo hacen notar en sus películas. Atravesar una crisis generalmente nos hace madurar y esto parece vislumbrarse en varias comedias de este país, ya que los conflictos se tornan mas creíbles y realistas. Este caso no será la excepción porque el gran impedimento de la unión de la pareja tiene que ver mayormente con lo económico. Erin no consigue trabajo como periodista en New York, porque los diarios de allí están recortando personal, lo único que le queda es una recomendación de un profesor para un diario pero en San Francisco. Y Garret en San Francisco no consigue trabajo en ninguna discográfica. La duda residirá allí, en donde uno de los dos tenga que resignar trabajar de lo que no le guste para estar al lado del otro.

Si bien el film cae en varios lugares comunes y hay chistes un tanto burdos, están presentes los amigotes inmaduros de siempre que hacen pavadas que no aportan mucho al relato, el mismo sale a flote por la consistencia actoral y la empatía que logra la dupla protagonista. Ambas interpretaciones son muy verosímiles y además de traernos romance, con sexo y algo de drogas, reflotan conflictivas típicas de la generación de los treintañeros, "generación X" la cual creció viviendo la ruptura de varias instituciones tradicionales y en consecuencia les cuesta encontrar su lugar en el mundo. “Amor a Distancia” es una comedia fresca, madura y sensible que se identificara principalmente con este rango de edad. 

Nota elaborada para el portal Ay Love, por María Paula Ríos.

4 de septiembre de 2010

"MARY AND MAX", de Adam Elliot

Animación realizada con la técnica stop motion y también estrenada en el BAFICI (Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires), "Mary and Max" se convierte una de las sorpresas del año. Max es un hombre judío que vive en New York y padece el síndrome de Asperger, le cuesta relacionarse con gente al punto de tener un amigo imaginario. Sus únicas salidas se limitan al psiquiatra y al grupo de Comelones Anónimos. Mary es una niñita solitaria con una gran mancha en su frente, la cual trauma su existencia y tiene una familia que poco la ayuda, un padre ausente el cual tiene como única pasión la taxidermia y una madre cleptómana y alcohólica. Un día al azar escoge de la guía de teléfonos una persona a quien le comenzará escribir extensas cartas contándole sobre su realidad. Será ni mas ni menos que Max, quien responderá concretándose así una gran amistad que durará por años y llegando a ser de vital importancia para ambos protagonistas.

Nada de preciosismos rondara en esta película, los personajes son lo que socialmente podría establecerse como "perdedores", cinematográficamente hablando antihéroes. Los climas son grises, húmedos y angustiantes y prevalece un humor muy negro y acido a lo largo del film. Se describe una realidad incomoda y sombría casi al punto del grotesco. Pero el director se las ingenia para realzar lo emocional, centra el vínculo de la amistad, convirtiendo lo demás en elementos circunstanciales. La amistad cumple un papel tan significativo que cuando en un momento se quiebra, Mary se desmorona, cae en una gran depresión, al punto de buscar la muerte. La soledad y la necesidad de pertenencia signan a estos protagonistas ávidos de afecto.

Parece que Elliot ha creado un mundo nuevo dentro de la animación en stop motion, donde exalta la fealdad y muchos defectos humanos, que justamente a los seres humanos no nos gusta ver. Un mundo oscuro sellado por las insuficiencias y las desgracias, donde parece imposible rescatar la felicidad al menos por momentos. Lo meritorio es que al tratar estos temas tan densos nunca cae en el golpe bajo, ni la sensiblería barata y paradójicamente dentro de los excesos no se excede. Aquí el humor funciona como elemento catártico ante tanto morbo descomprimiendo el carácter dramático. Humor y tragedia enlazados como formas artísticas de expresión.

Nota elaborada para el portal Ay Love, por Maria Paula Rios