6 de enero de 2010

MIRA MARY AND MAX..... ON LINE Y SUBTITULADA










STOP MOTION AUSTRALIANA




 


Mary y Max de Adam Elliot,  nos cuenta la historia de una amistad muy singular entre dos seres antagónicos que comparten los mismos sentimientos de tristeza y soledad. Mary es una niña que vive en Melbourne Australia,  y se siente muy sola. Por lo que se le ocurre tener un amigo por correspondencia eligiendo una persona al azar en la guía telefónica. El afortunado es Max Horovitz, un hombre adulto y obeso que vive en Nueva York y padece el Síndrome de Asperger por lo que se aísla de las personas. A pesar de la gran diferencia de edad, ambos se sienten identificados en una cosa: no tienen amigos y necesitan alguien en quien confiar.  
A estos singulares personajes les ponen voz Philip Seymour, Toni Collette, Eric Bana, Renée Geyer y muchos otros más.

Clickeá y mirá Mary and Max on line subtitulada



4 de enero de 2010

LOS AMANTES, de James Gray




Las elecciones amorosas
 





El paisaje no podría ser más desolador: un cielo gris plomizo y brumoso que todo lo cubre, el aullido envolvente y arrollador del viento, y el mar, yendo y viniendo como un monstruo de agua. No, definitivamente nada podría ser más desolador en la fría Brighton Beach, a menos que un hombre aparezca cruzando un puente, arrastrando su cuerpo y su alma con la misma resignación con la que lleva a rastras un traje de tintorería, se detenga frente al mar, y se arroje a las aguas...
Así comienza el filme del raro talento de James Gray que escribió True Lovers en colaboración con Richard Menello, una historia de desencuentros amorosos levemente inspirada en Noches Blancas de Fedor Dostoievsky.

Joaquin Phoenix es dueño de una sensibilidad tan poco frecuente en Hollywood y de un pathos tan descomunal e insondable como el mismísimo mar, le administra a su pesonaje sobredosis de profundidad y melancolía... Leonard es un niño hombre dañado, presuntamente bipolar, con una sensibilidad artística y patológicamente romántica. Este intento de suicidio, arrojándose al mar, no es el primero, pero ¿será el último? Cuando su ex novia lo abandonó intentó irse al otro mundo de donde viajero jamás retornó...


Leonard es además  un joven judío que pronto heredará la fusión del negocio de su padre, la tintorería para la que hace repartos, que a veces llegan a buen puerto aunque no siempre a destino, junto con la tintorería de su futuro suegro. Leonard cuenta con el apoyo no sólo financiero, sino y sobre todo con una contención emocional, a través de la mirada vigilante y siempre amorosa de su madre (Isabella Rossellini) y la de Ruben: un padre protector, pero respetuoso de los límites. Sin embargo, Leonard no es feliz, o lo es de a ratos, muy esporádicos, cuando por ejemplo tiene la oportunidad de mostrar sus dotes de fotógrafo a Sandra Cohen (Vinessa Shaw) en un barmitzva, o de bailarín de break dance en una disco exclusiva para impresionar a Michelle Rausch (Gwyneth Paltrow) tan alocada e inestable como seductora y neurótica.

Sandra con una brutal sinceridad le confiesa a Leonard que sus respectivos padres están interesados en la unión de ambos. Y es aquí donde se produce el punto de inflexión en la vida de Leonard: la elección entre dos amores o entre dos formas de vida diferentes.
 
El se enamora de la siempre inalcanzable Michelle, excepto, claro, cuando logra darle alcance en el techo del edificio, aunque sólo sea por unos breves instantes...A su vez, Michelle aparece y desaparece imponiéndole al ya angustiado Leonard su ausencia intermitente, ya que se hace presente a través de mensajes de texto desesperados para propiciar encuentros en los lugares menos pensados... Sandra, por el contrario, siempre está donde se la necesita. Y para ratificar su interés genuino y su amor incondicional le regala un par de guantes para resguardarlo aunque más no sea del frío. Michelle, en cambio, se enamora de un hombre de negocios, previsiblemente rico, y casado, que a su vez repite con Michelle la rutina de vodeville que lleva a cabo Michelle con Leonard, entrando y saliendo de su vida con los mismos intervalos con los que el mar baña la costa de Brighton Beach...

La cámara ralentada de Gray que recorre las calles de la desolada BB intoxica la atmósfera con una nostalgia tan corrosiva como la fotografía casi sepia que nos devuelve de algún modo un tiempo ido, pero nunca totalmente recobrado con olor a humedad y a naftalina.
 
Michelle representa el vértigo de una vida tan bohemia como impredecible, eso que él tanto anhela, realizarse como artista y escapar de una vida previsible y segura. Sandra, a su vez, es una fuente nutricia para su vacío existencial y su pavorosa avidez infantil. Nuestro héroe ha atravesado el intrincado y espinoso territorio del amor, tanto más parecido a la desolación de una playa corroída por la persistencia seductora de las aguas que van y vienen insinuantes, y tentadoras... porque como dijo alguien alguna vez: en el asunto del amor, todo fracaso es casi una dicha...

Gabriela Mársico

31 de diciembre de 2009

PREMONICIÓN, de Sam Raimi

Atravesando el suspenso….



Las consecuencias de extraer varias alternativas no es, en ningún caso, tranquilizador. La ambigüedad carga con un juego de tensiones internas….






Annie Wilson (protagonizada por la notable Cate Blanchet) es una apacible viuda que vive en un pequeño pueblo de los Estados Unidos. En este, la rotulan de “bruja” porque posee poderes psíquicos, los cuales emplea con las personas que la consultan para orientarlos en sus problemas. Entre sus visitas se encuentran, Valerie (Hilary Swank) quien sostiene una relación matrimonial tortuosa con un marido grotescamente violento (irreconocible actuación de Keanu Reeves) y un joven emocionalmente inestable (Giovanni Ribissi) con quien mantiene un complejo pero cálido lazo. Ambas historias se van a enlazar con la desaparición de Jessica King (la joven adinerada del pueblo) a la cual, por medio de turbadoras visiones de la psíquica, hallarán muerta en un lago.
No podemos negar que las películas de Sam Reimi (“Noche Alucinante”, “Un Plan Simple”, entre otras) están embestidas de un alto componente psicológico. Generalmente, este, hace más hincapié en la construcción de los personajes que en la situación misma. Lo que no significa que descuide la narración. Quizá lo atractivo se halla en que se atreve a mostrar el lado oscuro y débil que poseemos las personas, lo cual no es fácil aceptar y lo cual no es muy común ver como premisa en el maistream norteamericano. Todo estos factores, por cierto nada ligeros, y adicionando que tiene bien en claro el manejo del suspenso, nos conduce a observar en Reimi un estilo muy personal. Aunque la historia esta saturada de elementos, signos o huellas que nos llevan a develar las situaciones a acontecer; gracias al ingenioso manejo de los tiempos y la consistente puesta en escena, logra crear un ambiente que nos atrapa hasta el final por más que tengamos resuelta de antemano la identidad del asesino.
En este caso se supera el tan habitual factor sorpresa o mejor aun: ¿es relevante el factor sorpresa en este film?. Nos desconcierta porque la historia nos sorprende desde otros ángulos. Reimi baraja todo el tiempo múltiples sucesos, los cuales tienen un punto en común (al igual que los personajes). Por lo que arroja plurales posibilidades como final. No hay una sola lectura, hay varias que pueden leerse acerca del final del film. ¿Acaso no es la imprecisión un factor esencial del lenguaje y del ser humano mismo? Son varias las razones por lo que creo que esta película es digna de ver (advirtiendo que en Argentina paso desapercibida). Pero la más substancial es que no nos condiciona a una sola mirada sino que nos da la libertad de elegir y comparar, como sucede en la vida misma.

María Paula Ríos

4 de diciembre de 2009

BLACK SHEEP


Película de terror clase B gore, teñida de humor negro y paródico. La acción transcurre en un tranquilo pueblo de Nueva Zelanda. Henry vuelve después de varios años de estar en la ciudad y comienza a percibir que suceden cosas extrañas. Su hermano, quién le guarda cierto rencor, se comporta algo raro, además merodean la granja activistas ecologistas. Hasta que descubre que en la misma han montado un laboratorio, y parece que en este se realizan experimentos genéticos con ovejas. Su hermano quiere encontrar “la raza perfecta” para después comercializarla. El problema surge cuando uno de los activistas secuestra uno de los engendros con los que experimentan y este comienza a convertir, a través de mordeduras, a las demás ovejas y a humanos en una especie de monstruos carnívoros e insaciables… Jonathan King debuta con esta película que atraviesa, paródicamente, ejes distintivos de su país: las ovejas y el paisaje bucólico. A través de ambos desplegará escenas grotescas, sangrientas y ¿divertidas?.

El film esta altamente influenciado por la “Bad Taste” de Peter Jackson (otro neozelandés, el de “King Kong”), ya sea por las dosis de violencia, lo frenético de los gags, la artificialidad intencional en escenas gore, la creación de los monstruos y el sentido del humor irónico que pretende. Si bien Black Shepp tiene todos los ingredientes que este tipo de género posee, no logra una sustancialidad. Miedo o un gran suspenso no genera, es casi imposible temerle a una oveja, además desde la primera premisa sabemos a que eso no apunta. El humor no esta muy logrado. Los chistes, a pesar de ser escatológicos y de humor negro, son eficientes en muy pocos momentos de la película. Comparémoslo con el sentido del humor alcanzado por otra película que podría estar en la misma línea como es “El hijo de Chucky” (descontando los abrumadores guiños cinéfilos y los atrayentes perfiles psicológicos que los protagonistas disfuncionales poseen).

¿Hay por ejemplo una lectura social encubierta ya sea por el humor o el terror ?. Podría ser en la ambición desmedida del mas “malo” de los hermanos o de los inversores, o en como la tecnología avanza a merced del capitalismo a pesar de que peligre la vida del ser humano. También creo que desde este margen le falta consistencia. Comparemos como utiliza el terror el genial George Romero en su película, también clase B, “La noche de los muertos vivos”, como a través de lo fantástico genera reflexiones sobre la manipulación de los medios de comunicación o como en esa década se atreve a que el protagonista de la misma sea de raza negra (recordemos que es época de plena vigencia del Ku Kus Klan y de grandes conflictos raciales en EEUU).

Muerte en la Granja es una película correcta, con un ritmo narrativo constante y parejo y con actuaciones acordes a la altura de la circunstancia. Muchos podrán divertirse y distraerse, pero no llegará a ser “de culto” porque no posee nada novedoso ni original para aportar a este sugerente estilo de género.

María Paula Ríos