6 de junio de 2010

ESTAMOS TODOS BIEN, de Kirk Jones

Estamos todos bien es una remake de aquel drama italiano Stanno Tutti Bene del director italiano Giuseppe Tornatore y protagonizada por el gran Marcelo Mastroiani. En esta versión lo suple en el protagónico otro buen actor norteamericano, Robert De Niro, quien interpreta a un viudo con problemas de salud ya retirado de su trabajo que quiere reunir a sus cuatros hijos en casa tal como lo hacía su mujer. Tras la imposibilidad de congregar a todos juntos, debido a los compromisos que tienen cada uno de ellos, decide emprender viaje e ir a visitarlos uno por uno.

Un viaje iniciático en cuanto a descubrimientos e introspección emocional se refiere, ya que a través de este recorrido surgirán verdades familiares dolorosas las cuales el protagonista, puede que inconscientemente, tiene vededadas. Ciertamente no están todos tan bien como lo indica el título.

Este film es un drama que en su primera parte esta bien construido, vemos un De Niro totalmente creíble, un padre exigente, detallista y preocupado que ha trabajado toda su vida para darle lo mejor a sus hijos. Y que lo aqueja la ausencia de su compañera, esposa, en parte cómplice de ocultarle gran parte de la realidad.

Cuando la historia esta llegando a su desenlace se torna mas melodramática, hay situaciones mas lacrimógenas y algún que otro golpe bajo. Pero nunca pierde su lógica ya que la narración deviene en esto. Estamos todos bien nos va a tocar de cerca, va a generar mucha identificación con los personajes y por lo tanto puede que se nos caiga alguna que otra lágrima.

Sin destacarse en su género, es un film correcto en su estructura y donde se hacen presentes temas como la melancolía, la soledad, las relaciones, el perdón y sobre todo la aceptación.


Nota elaborada para el porta Ay Love, por María Paula Ríos

UN SUEÑO POSIBLE, de John Lee Hancock

Un sueño posible está basada en el libro "The Blind side: Evolution of the game", que a su vez esta inspirado en una historia verídica. Michael Oher es un enorme joven afroamericano quién consigue por casualidad una beca en una escuela católica, donde en su gran mayoría son blancos y adinerados, debido a su capacidad deportiva. Michael viene de los suburbios, del lado marginal de la ciudad y su familia es totalmente disfuncional. Una madre ausente y un padre suicida que no lo reconoció nunca. Por lo que el joven se encuentra solo y a la deriva hasta que un día lo encuentra bajo la lluvia la familia Tuohy, y he aquí que cambiará su vida ya que esta familia cristiana lo aceptará, lo adoptará y lo guiará, a través del esfuerzo y la voluntad, a que se transforme en una estrella deportiva.

El papel de Leigh Anne, la mentora incondicional de Michel, le valió el Oscar a mejor actriz a Sandra Bullock. Oscar totalmente acorde a sus criterios y políticamente correcto, ya que subraya el ideal de la mujer estadounidense, esposa fiel devota de su familia y con una alto compromiso cristiano. Debo confesar que me cae bien Sandra, pero este es una de sus peores actuaciones, remanida, previsible e impostada.

En esta historia hay un subtrama implícito totalmente peligroso. Lo que se cuenta es aleccionador, moralista hasta el extremo y sumamente tranquilizador. Tranquilizador sobre todo para aquellas conciencias guiadas "por el debe hacer", para limpiar en gran parte culpas y estigmas sociales. Pensemos en lo que simboliza cada personaje y da miedo, Michael es de color, con grandes problemas para relacionarse "salvado" por una familia perfecta, donde hay aceptación sin cuestionamientos por ninguno de los miembros, que lo amolda a su estilo de vida sin respetar sus costumbres, sus orígenes, en fin su verdadera esencia. Me gustaría saber si Michael hubiera sido rebelde o con problemas de adicción y sin talento para el deporte si lo hubiesen aceptado del mismo modo.

Nos encontramos ante una comedia dramática, con graves problemas de guión, plagada de lugares comunes y con altos aires de responsabilidad social, pero tocados con tal liviandad y superficialidad que asusta. Parece un manual didáctico del buen cristiano, y como es costumbre en la idiosincrasia norteamericana siempre tapando y emparchando, sin nunca ahondar en las causas de las dificultades sociales que los aquejan, para así por lo menos de este modo, acercarse alguna vez a la reflexión y a la aceptación de los errores.
Nota elaborada para el portal Ay Love, por María Paula Ríos

2 de junio de 2010

LA ISLA SINIESTRA, de Martín Scorsese

La última producción del gran Martin Scorsese, La isla siniestra, esta basada en la obra del escritor Dennis Lehane. Autor a quién le adaptaron a pantalla otras de sus obras como Río Místico ( Clint Eastwood), y Desapareció una noche, dirigida por Ben Affleck. Las cuales se caracterizan por ser oscuras, intrigantes y sumamente perturbadoras. La isla siniestra no es la excepción, destacando a su vez en la misma una impetuosa impronta poética que plasma este sanguíneo realizador.  

Teddy Daniels es una agente del FBI, quién junto a su nuevo compañero, se internan en una isla de máxima seguridad, que contiene a pacientes psiquiátricos con antecedentes delictivos, a investigar la extraña desaparición de una de las pacientes del recinto. A medida que se vayan adentrando en la investigación su supuesta realidad se ira desdibujando hasta alcanzar la máxima incertidumbre.

La isla siniestra es una construcción tan completa como compleja. Es un thriller psicológico, es un policial negro y también es un drama. Tiene un nivel narrativo tan potente y un tratamiento visual pocas veces visto, digno de uno de los grandes del cine como lo es Scorsese.

El punto de vista o la percepción de la realidad del personaje son uno de los elementos claves del film. Vemos como Teddy Daniels (un Leonardo DiCaprio que en cada nueva interpretación se supera actoralmente) recorre esos pasillos repletos de secretos, de dolor, de historias terribles, lo cual hace potenciar su sensibilidad, su propio recuerdo y su oscuro pasado, perdiéndose él también en ese laberinto de obsesiones y delirios, que rozan con límite de la ¿irracionalidad?.

Paradójicamente el film con un estilo muy clásico juega constantemente con la ambiguedad. Si bien en un principio nos plantea una trama muy simple, a medida que el relato avanza cada vez todo se va haciendo mas confuso y angustiante. Se presentan multiplicidad de elementos aislados que desorientan, pero hacia el final comienzan a despejarse las dudas y estos elementos cobran un alto grado de significancia y funcionalidad en relación a la historia.

Scorsese da cátedra con esta película sugestiva, terrorífica y dramática. Dándose el lujo, además, de reflexionar sobre los propios mecanismos del dispositivo cinematográfico.

Nota elaborada para el portal Ay Love, por María Paula Ríos

1 de junio de 2010

CRISALIDAS, de Fabio Junco y Julio Midú


Crisálidas es una producción netamente argentina y de interior del país. Es bueno contar de donde proviene este film y la historia que conlleva. Julio Midú y Fabio Junco encaminaron la propuesta de hacer cine en su ciudad, Saladillo, y que los vecinos de la misma intervengan como protagonistas en las realizaciones. A esta iniciativa la llamaron Cine con Vecinos y hoy en día, además de contar con un Festival de Cine, ya es el vigésimo primer largometraje que concluyen. Destacando también que Crisálidas fue declarada de Interés Provincial por la Cámara de Diputados de Buenos Aires por el proyecto cultural comunitario que promueve.

La película cuenta una historia coral sobre cinco mujeres que trabajan en un taller textil en un pueblito de Argentina, las cuales están adormecidas en su monótona realidad. Mercedes tiene una vida casi soñada, un marido profesional, un hijo y un muy buen pasar, pero se siente presa en este pueblo que no le brinda las oportunidades para seguir desarrollándose en lo que quiere. Marisa experimenta algo parecido, esta casada con un trabajador rural y se siente absorta por la rutina de su matrimonio. Sofía vive sola con su padre ya retirado y esta preocupada porque aún no encontró su amor, no formó una familia, y tiene miedo del "que dirán". Ana vive con su abuela, quién la crio tras la muerte de su madre, y esconde un gran secreto, esta muy enferma y aún no se lo ha confesado a nadie. Y Norma es una mujer que vive sola y está encasillada como "la gordi simpática" del pueblo, lo cuál padece con mucha angustia.

Como lo indica el nombre de la película estas cinco mujeres están en una fase pasiva y larvaria, pero a su vez experimentando, en potencia, una gran transformación. Y la película girará sobre este tópico, sobre las intenciones de sus protagonistas de poder cambiar el sentido de sus vidas, superar sus angustias y sentir posibles sus sueños.

Teniendo en cuenta el poco presupuesto destinado al film hay que subrayar, si bien a veces nos remite al formato televisivo y nos encontramos con algunos problemitas de guión, que tiene muy buenas intenciones y que se va superando respecto a las obras anteriores de los realizadores. Encontrando un tono dramático la historia se siente honesta, muy humana y las actuaciones no profesionales dan una bocanada de aire fresco hallando la empatía necesaria con el espectador. 


Nota elaborada para el portal Ay Love, por María Paula Ríos